Los trastornos alimentarios se asocian a un mayor riesgo de complicaciones del embarazo, según un estudio aparecido en el "American Journal of Psychiatry", firmado por investigadores de la Universidad de harvard (Estados Unidos).
Los autores añaden que tales trastornos también se asocian a un mayor de que estas mujeres den a luz niños con defectos congénitos y experimenten depresión posparto.
El estudio se centró en embarazadas afectadas por anorexia o bulimia y concluye que estos trastornos aumentan las probabilidades de las complicaciones citadas. Asimismo, también incrementan las probabilidades de que las afectadas tengan que ser sometidas a cesárea.
La investigación analizó los datos de 49 mujeres con anorexia o bulimia –actual o en el pasado-. En cuanto a la semana de al gestación en que se produjo el nacimiento y al peso de los recién nacidos, señalan que no observaron diferencias entre el grupo de afectadas en el pasado o en la actualidad. Sin embargo, entre las 22 que presentaban síntomas de trastornos alimentarios durante el embarazo, aumenta el riesgo de necesidad de cesárea, de depresión posparto, de complicaciones en la gestación y de nacimiento de un niño con defectos congénitos. Las probabilidades también son mayores entre las afectadas en el pasado que entre la población general.
American Journal of Psychiatry 2001;158:1461-1466