Entre el 10% y el 20% de los niños europeos sufren eccemas en la piel debido al estilo de vida occidental, siendo una de las enfermedades más frecuentes entre la población infantil, según pusieron de manifiesto distintos especialistas en el marco de la tercera edición del Curso Dermopediatrics, organizado por el Hospital Clínic de Barcelona.
En el Curso, que reunió a más de 400 pediatras, se debatió acerca de los nuevos conocimientos sobre dermatología pediátrica y dedicó una sesión a esta patología, bajo el título "Eccema, un reto diario", además de una mesa redonda titulada "Eficacia y seguridad de pimecrolimus en el tratamiento del eccema atópico".
Según la jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Clínic, Dra. Carmen Herrero, "los incómodos síntomas que ocasiona esta enfermedad, como el intenso picor que impide el sueño, causan gran alteración en el niño afectado, pero también en el entorno familiar".
En este sentido, el Dr. Ramon Grimalt, de la Sociedad Europea de Dermatología pediátrica, aconsejó que "no es recomendable bañar a los niños más de una vez al día, ni tenerlos mucho tiempo en el agua". Asimismo, la Dra. Herrero destacó la idoneidad de "utilizar el jabón sólo en zonas determinadas del cuerpo y no vertido en el agua de la bañera".
Sin embargo, apuntó un hecho positivo, ya que "la aparición de nuevos fármacos, sobre todo de aplicación tópica, capaces de sustituir los corticoides de alta potencia, ha comportado un gran avance en el tratamiento de ciertas enfermedades cutáneas persistentes o de evolución crónica".
Por otro lado, la Dra. Herrero aseguró que los pacientes que no tengan antecedentes de signos clínicos de constitución atópica pueden presentar otro tipo de eccema, el urbano, "relacionado con los cambios de hábitos sociales".
La incidencia de esta afección se debe, especialmente, a distintas causas como el estilo de vida occidental, aumento de la edad materna, polución, tabaquismo materno y reducción de la lactancia materna, según los especialistas.
La reunión puso de manifestó los numerosos avances experimentados en el campo de la dermatología pediátrica "tanto en el diagnóstico de las enfermedades como en el del tratamiento". El curso también trató las enfermedades más habituales entre los niños, como son los procesos infecciosos, las erupciones de origen vírico, las verrugas, el herpes o el acné, y reflexionó acerca de los nuevos tratamientos destinados a las patologías cutáneas.