El director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Manuel Oñorbe, aseguró que en este momento "no sólo no hay que introducir" en el calendario español la vacuna antineumocócica, sino que hacerlo "podría provocar problemas en el cambio de los serogrupos circulantes".
Asimismo, consideró "absurdo" que lo haga sólo una comunidad autónoma, en referencia a Madrid. "Es un absurdo pensar que los niños de El Escorial tienen patologías que necesitan vacunas diferentes a los de Segovia", remarcó. "Los virus no conocen de fronteras y es absurdo que no se vaya todos al unísono", declaró.
Oñorbe aclaró que el informe que acaba de emitir la OMS en el que recomienda la vacunación de neumococo para niños pequeños "no afecta a España", sino que se refiere a países subdesarrollados que tengan una mortalidad para menores de 5 años superior a 50 por 1.000. "En España, la mortalidad es de 1 por 100.000 en ese grupo de edad", explicó.
El responsable de Sanidad Pública dijo que todas las Comunidades son unánimes en que hay que continuar los estudios, ver cómo evolucionan los serogrupos "y si hay que introducirla se introducirá, pero en estos momentos no sólo no hay que introducirla sino que puede haber problemas en el cambio de los serogrupos circulantes".
Desde el pasado 1 de noviembre, la Comunidad de Madrid vacuna a los recién nacidos frente al neumococo, una iniciativa a la que destinará 11 millones de euros en la temporada 2006-2007 para adquirir 250.000 dosis. Se administra a los niños nacidos a partir del pasado 1 de septiembre distribuida en cuatro dosis: a los 2, 4, 6 y 18 meses de edad.
El responsable de Sanidad consideró que el informe de la OMS "se ha querido utilizar para justificar determinadas políticas" e insistió en que "no tiene nada que ver con España, independientemente de que son recomendaciones de la OMS que no van más allá de ser recomendaciones, incluso para los países subdesarrollados, muchos de los cuales tienen otras prioridades, como el paludismo, el sida o dar de comer a la gente y no este tipo de vacunas", dijo.
La obligatoriedad de esta vacuna es una reclamación de la Asociación Española de Pediatría (AEP), que precisamente ayer difundió un comunicado en el que asegura que, según un folleto editado por el Ministerio de Sanidad, la vacunación frente al neumococo reduce la resistencia al tratamiento antibiótico en niños. En concreto, asegura que desde la introducción de la vacuna en España en 2001, la sensibilidad disminuida a la penicilina en niños ha descendido de un 60 a un 30%.
Oñorbe señaló que eso es "coger el rábano por las hojas" y recordó que el citado folleto es de hace un mes y "lo que sí dice, pero no tiene nada que ver con la política de vacunación, es que determinadas vacunaciones cambian las resistencias a antibióticos". En su opinión, "se quiere utilizar torticeramente cualquier cosa para aplicarlo en su beneficio y en salud pública estas cosas no son las más adecuadas". "Con la salud pública los errores se pagan muy caros y no se juega", manifestó.